Mensaje de los fundadores
Tras casi una década de ser partícipe de este proyecto maravilloso denominado Lagash Systems, aún se me hace difícil explicar brevemente cual es la esencia de la compañía. Quizás el modo más claro sea realizando un breve repaso de los valores de la empresa, a fin de comprender cuál fue el contexto que le dio origen y motivó su crecimiento.
Lagash es la materialización del sueño de cuatro personas, Diego Gonzalez, Julian Cantore, Diego Bustamante y Pablo Castro, todos ellos técnicos y con experiencia en la industria del software, que tuvieron la visión de crear una empresa donde la habilidad técnica y el respeto por el cliente sean los principales valores. Quizás el concepto suene demasiado trillado o pomposo puesto en estos términos, pero si nos detenemos un momento a analizar cada uno de estos dos preceptos, notarán que son aspiraciones sencillas y bastante elementales que debieran usarse como guía en prácticamente cualquier empresa que comercializa servicios.
Por un lado, cuando se contrata un servicio de naturaleza técnica, se espera que quienes lo provean sean personas idóneas, que conozcan sobre las tecnologías involucradas más allá de lo superficial, que sepan cuáles son las implicancias de cada decisión y que llegado el caso en que la situación supere sus conocimientos, cuenten con una red de pares con quienes pueda tener una discusión de nivel acerca del asunto en cuestión. Al contratar un servicio, si bien el objetivo principal es obtener una solución, existe el objetivo secundario, tácito, de aprender, viendo en acción a alguien con mayores conocimientos sobre un tema, y adquirir experiencia durante el proceso. Por otra parte, como profesional uno debe aspirar a trabajar con gente que sea mejor que uno mismo, a fin de poder nutrirse y aprender de sus pares, compartiendo un entorno que sea motivador e intelectualmente estimulante. Cada uno debe encontrar el equilibrio entre aportar y nutrirse del aporte de otros.
Respecto al respeto por el cliente, si bien debiera ser un valor principal de toda empresa, lamentablemente es un mal común que en muchas empresas de servicios pase a un segundo plano frente a cualquier beneficio económico o cualquier complicación que implique una desviación sobre el negocio o proyecto originalmente planteado. Las empresas tienden a olvidar que el cliente es su razón de ser y que debe ser tratado con el mayor de los respetos
Luego de estar inmersos durante años en una realidad laboral en la que ambos preceptos eran avasallados una vez tras otra bajo la bandera de la rentabilidad o sencillamente por incompetencia, consideramos que ante la imposibilidad de modificar dicho contexto era momento de crear el propio y fundamos nuestra empresa.
Lagash fue gestada de un modo atípico para su momento. En plena época de grandes inversiones en empresas “.com” Lagash fue una compañía de “garaje” que nació con una economía humilde pero con un capital humano sumamente valioso, que creció a fuerza de demostrar excelencia técnica y mucho compromiso para con sus clientes, dedicándose totalmente a cada nuevo proyecto encomendado.
Fue gracias a este compromiso que comprendimos, lo que consideramos el tercer factor fundamental que contribuyo a nuestro desarrollo. El hecho de reconocer que existe un equilibrio entre la tecnología y el negocio, es decir, que lo novedoso, por si mismo no aporta. La tecnología debe ser la herramienta que ayude a concretar una solución que contribuya a mejorar el negocio de un cliente dado; por eso lo importante de encontrar el balance entre solidez e innovación, permitiendo justificar una inversión en tecnología mediante la mejora de los negocios asociados.
El siguiente fenómeno que notamos, al comenzar a crecer como empresa es que no es posible respetar a los demás si no se comienza por el respeto propio. Si se busca contar con el mejor personal técnico y brindar un ambiente propicio para que ellos se desarrollen, es fundamental generar un entorno donde se respeten los valores y necesidades de cada uno. De algún modo, en todos nuestros empleos anteriores, siempre habíamos padecido el mal de tener que pagar con nuestro tiempo y nuestro esfuerzo los errores de otros, uno de los principales motivos por los cuales siempre fue y será un precepto importante en Lagash, que los proyectos deben llevarse a cabo en tiempo y forma en base a la inteligencia y no a la fuerza bruta.
Comprendemos que la complejidad de los proyectos de sistemas algunas veces requiere de algo más que trabajar duro y hacer sacrificios, pero nos gusta pensar que esta es la excepción y no la regla, que el trabajo constante y la planificación adecuada consigue mejores resultados y nos hace a todos más felices.
Habiendo dejado en claro cuáles son los pilares sobre los que día a día fomentamos el desarrollo de nuestra empresa, me agradaría extender una invitación a todos aquellos profesionales de sistemas, que sientan nuestra misma pasión por la tecnología, que no le teman a la labor dedicada y que busquen un entorno intelectualmente estimulante a que nos envíen sus CVs para integrarse a nuestra familia.
Asimismo quisiera invitar a toda empresa o entidad que tenga necesidad de mejorar sus procesos de negocio y haya considerado que la tecnología puede ser una de las herramientas para dicho fin a que nos contacte y nos permita compartir sus inquietudes, a fin de que juntos busquemos el modo de hacer realidad sus planes y expectativas.
Julian Cantore - Director